No te ofendas.
Si te molesta la palabra "imbécil" puedes reemplazarla por "persona cuya identidad gravita alrededor de un sistema neurótico de creencias llamado ego".

La mayor decepción de nosotros los meditadores modernos es continuar siendo imbéciles a pesar de la práctica de meditación. El nirvana, la trascendencia del ego, la disolución de los miedos, la siempre presente no-dualidad. Todos los productos que te vendieron en el brochure de la meditación tal vez sólo los acariciaste por breves momentos para luego volver al terrenal mundo de tus deseos y traumas.
La meditación no es inservible. Si no fuera por ella